
Científicos fascinados con un pequeño mundo subantártico:
Los bosques diminutos de Navarino hechizan a sus visitantes
Musgos, líquenes y plantas hepáticas conforman ecosistemas que despiertan admiración de ecólogos y de los escasos turistas que llegan a ese lejano lugar.

Pequeñas plantas de líquenes, musgos y "hepáticas" que miden desde unos pocos milímetros hasta medio metro se repiten en un hábitat natural enmarcado en el parque Omora, ubicado a 5 kilómetros de Puerto Williams.

En sus 400 hectáreas se concentra el hábitat presente en toda la región subantártica. Todo esto, en medio de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos.

La fundación Omora ("colibrí" en lengua yagán), a través del parque etno-botánico del mismo nombre, promueve visitas guiadas con niños y adultos, quienes, lupa en mano, aprenden a apreciar estas plantas.

Un equipo de investigadores de EE.UU., Reino Unido y Chile exploró los ecosistemas de bosque y tundra del extremo sur del mundo. Estimaron la diversidad de la vegetación dominante, conocer las minúsculas briofitas y líquenes que crecen sobre árboles, suelos y rocas. Expertos del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y de la U. de Magallanes evaluaron la relevancia de estas plantas a nivel regional y global. Su trabajo fue destacado hace poco en la revista "Frontiers of Ecology and the Environment".
Estos bosques están formados especialmente por tres grupos de pequeñas plantas: los líquenes, los musgos y las "hepáticas". Los musgos y hepáticas son plantas pequeñas sin sistema vascular; es decir, no poseen un sistema de vasos por donde circula el agua (de allí el nombre de "plantas no vasculares"). Los científicos las llaman briofitas.
Según Paula Caballero, bióloga de la Fundación Omora, en el mundo hay unas 8 mil especies de musgos, otras 6 mil hepáticas y unas 14 mil de hongos liquenizados o líquenes. En la región de Magallanes existen más de 450 especies de musgos (58% del total del país) y más de 300 especies de hepáticas (86% del total del país). De todas estas especies se conoce muy poco; probablemente quedan muchas por descubrir, asegura Caballero.
Al igual que los animales anfibios que colonizaron el ambiente terrestre, las briofitas habrían hecho lo propio en el reino vegetal. Los líquenes, en tanto, surgen de la asociación entre un hongo y una microalga. El alga obtiene un soporte que le permite sobrevivir en ambientes adversos y, mediante la fotosíntesis, le entrega alimento al hongo.
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Quiero decir
Que las fotografías don hermosas.
Parecen pequeños milagros.
Saludos